“El Sueño del Neandertal”, de Clive Finlayson

Es fascinante imaginar que otros humanos, muy parecidos a nosotros, existieron y más aun, convivieron con nuestros antepasados hace no mucho tiempo. Es precisamente sobre este tema que trata este muy ameno libro de Clive Finlayson.

finlayson1

Él es un antropólogo británico, nacido en Gibraltar, profesor de la Universidad de Toronto y director del Museo de Gibraltar desde 1991. Dedicó muchos años a las excavaciones de la cueva de Gorham, cueva que se sabe es el último sitio habitado por Neandertales.

Resulta que tendemos a subestimar a esta especie de humanos, que existieron durante más de 300 mil años, período mucho mayor de lo que Homo sapiens ha habitado el planeta y desaparecieron misteriosamente hace 28 mil años. Esto es seguramente debido al desconocimiento que de ellos se tenía hasta hace relativamente poco tiempo. Gracias al trabajo de investigadores como Finlayson, hoy podemos tener una imagen considerablemente más real de quiénes eran estos individuos, cómo era su vida cotidiana y por qué desaparecieron.

El primer ejemplar del que se tuvo conocimiento fue localizado en el valle del Neander, en Alemania, que es un hermoso lugar, con bosques, cuevas y unos acantilados espectaculares. A mediados del siglo XIX, esa zona era explotada para utilizar todos sus recursos naturales. Existían muchas minas de donde se extraía piedra caliza para ser aprovechada en construcción y en la fundición del hierro.


En agosto de 1856, dos mineros que limpiaban una cueva hoy llamada Feldhof o Kleine Feldhofer Grotte, encontraron algunos huesos entre los escombros que llevaban en sus carretillas. Para beneplácito de la ciencia moderna, uno de los dueños, Wilhelm Beckershoff, decidió que bien valía la pena conservar esos huesos. Inclusive mandó a los trabajadores en busca de más. En total, se recuperaron 16 piezas que debieron haber formado parte de un esqueleto completo.

Afortunadamente los fósiles de hueso llegaron eventualmente a manos de un profesor de anatomía de la Universidad de Bonn, de nombre Hermann Schaaffhausen, quien se convenció que se trataba de los restos de un hombre muy antiguo. Se les puso el nombre de Neandertal por el valle donde fueron encontrados. En la actualidad se conocen cientos de fósiles de Neandertales. Las características que los distinguen de los humanos ya no son cuestionadas. Se sabe que a edad madura, eran bajos de estatura, fornidos y de apariencia extraña. Si los vistiéramos con ropa contemporánea quizá podríamos esconder sus torsos gruesos en forma de barril y sus extremidades cortas. Pero sus cabezas desproporcionadamente alargadas, sin mentón y con unos arcos acentuados sobre los ojos, llamarían mucho la atención entre la gente.

“El Sueño del Neandertal” nos instruye no nada más acerca de estos parientes cercanos, sino que es una historia del origen del ser humano. Nos ofrece un panorama muy claro de todas las especies que fueron apareciendo y en muchos casos conviviendo de manera paralela. Unos pueden haber sido nuestros antepasados pero no todos necesariamente.

Los invito a disfrutar esta fantásica lectura sobre lo más reciente que se conoce de Lucy y sus congéneres, H. erectus, los Neandertales y los Heidelbergensis, los H. floresiensis. Aprendemos que ni somos los de cerebro más grande, ni somos los únicos que hacemos herramientas, prendemos fuego o cuidamos a nuestros enfermos, y quizá ni siquiera los únicos en tener lenguaje hablado.

¡Qué disfruten a Finlayson!

Deja un comentario