Cráneo hallado en Israel podría ser del grupo humano que se cruzó con los neandertales

  • El descubrimiento demuestra, por primera vez, que el Homo sapiens vivió en el Cercano Oriente al mismo tiempo que los neandertales.

Un cráneo incompleto de hace 55.000 años, encontrado en Israel, puede pertenecer a el grupo humano que se cruzó con los neandertales. Descubierto en el fondo de una cueva por espeleólogos aficionados, el cráneo parcial también llena un vacío importante en el registro fósil del viaje del Homo sapiens de África a Europa.

neanderthal“Aquí estamos realmente sosteniendo un cráneo de un ser humano que vivió al lado de los neandertales”, dice Israel Hershkovitz, el líder de un estudio publicado en la revista Nature  (I. Hershkovitz et al. Naturehttp://dx.doi.org/10.1038/nature14134; 2015). “Potencialmente él pudo haber sido el que llegó a cruzarse con los neandertales”, dice Hershkovitz, que es un antropólogo de la Universidad de Tel Aviv, en Israel.

Estudios del genoma de los neandertales (Homo neanderthalensis) y de antiguos y contemporáneos H. sapiens sugieren que las dos especies se cruzaron en alguna parte del Medio Oriente entre hace 50.000 y 60.000 años  (Q. Fu et al. Nature 514, 445–449; 2014). Pero el problema con esta idea es que no hay restos de humanos modernos que se hayan descubierto en el Medio Oriente que pertenezcan a este período crucial, después de que H. sapiens salió de África y antes de que colonizara Europa y Asia.

En 2008, un tractor que limpiaba el terreno para un desarrollo cerca del Mar de Galilea, en el norte de Israel, reveló una apertura a una cueva de piedra caliza que había estado sellada por más de 15.000 años. Espeleólogos aficionados fueron los primeros en explorar la cueva, y divisaron el hueso de la parte superior de un cráneo, descansando sobre una cornisa. La Autoridad de Antigüedades de Israel de inmediato lanzó una expedición completa de la cueva de Manot, hallando herramientas de piedra enterradas en varios puntos que todavía están siendo excavados.

El cráneo es, sin duda, de H. sapiens, dice Hershkovitz: tiene una forma similar a los de los más primeros humanos africanos y los más tardíos humanos europeos. Una pátina de calcita recubría el fragmento, los investigadores utilizaron uranio radiactivo en el mineral para poder fechar el hueso en una edad de alrededor de 55.000 años. Eso significa que “los pobladores de Manot fueron, probablemente, los antepasados de las primeras poblaciones paleolíticas de Europa”, dice Hershkovitz.

brain_israelLas personas de Manot son también los principales candidatos para ser los humanos que se cruzaron con los neandertales –hazaña que ha hecho que todos los humanos no africanos de hoy tengan un poco de herencia genética neandertal–. La cueva de Manot no está lejos de otros dos sitios que contenían restos neandertales de la misma edad. “El Levante sur es el único lugar donde los humanos anatómicamente modernos y los neandertales vivían uno al lado del otro durante miles y miles de años”, dice Hershkovitz. La prueba final sería buscar la presencia de ascendencia neandertal en el ADN del cráneo, pero las temperaturas cálidas de la región hacen que sea poco probable que el ADN antiguo se haya conservado.

Jean-Jacques Hublin, un paleontólogo en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania, está de acuerdo en que las posibilidades de recuperar el ADN del fragmento de cráneo son escasas. Pero él espera que nuevas excavaciones encuentren restos humanos que se hayan quedado lo suficientemente fríos como para todavía contener ADN. Estas excavaciones también podrían conectar el cráneo con herramientas de piedra y otras reliquias de la vida cotidiana, lo que podría reforzar el vínculo del cráneo de Manot a los primeros europeos. Los artefactos descubiertos hasta ahora parecen ser mucho más recientes que el cráneo. “Tenemos un cráneo, y tenemos un sitio donde hay alguna arqueología, pero no existe un vínculo entre el cráneo y la arqueología. Es un poco molesto”, dice Hublin.

“Este espécimen es realmente importante y emocionante, ya que, suponiendo que la datación es correcta, se muestra por primera vez que los humanos modernos existían en el Cercano Oriente al mismo tiempo que los neandertales”, dice Katerina Harvati, una paleontóloga de la Universidad de Tübingen en Alemania. “Hasta ahora no teníamos pruebas de que los dos aún coexistían en esta región durante este período de tiempo. Así que esta es una pieza crucial del rompecabezas “.


Artículo original publicado el 30 de enero de 2015 por Ewen Callaway, Nature, en Scientific American Español.

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